¡Vamos a Trabajar!
¿Eres una cigarra u hormiga?. Una historia diferente; excelente relato de un clásico adaptado a los tiempos que se están viviendo.
Había una vez una Hormiguita y una Cigarra que eran muy amigas. Durante todo el otoño la Hormiguita trabajó sin parar, almacenando comida para el invierno. No aprovechó el sol, la brisa suave del final de la tarde, ni de la compañía con sus amigos tomando una cervecita después de un día de trabajo.
Mientras, la Cigarra sólo andaba cantando con los amigos en los bares de la ciudad, no desperdició ni un minuto siquiera, cantó durante todo el otoño, bailó, aprovechó el sol, disfrutó muchísimo sin preocuparse del mal tiempo que estaba por venir.
Pasados unos días empezó el frío. La Hormiguita, exhausta de tanto trabajar se metió en su pobre guarida repleta hasta el techo de comida. Pero, alguien la llamó por su nombre desde fuera y cuando abrió la puerta se quedó muy sorprendida al ver a su amiga la Cigarra en un Ferrari y vestida con un valioso abrigo.
La Cigarra le dijo: -¡Hola amiga! Voy a pasar el invierno en París. ¿Podrías cuidar de mi casita?.
La Hormiguita respondió: -¡Pero claro! Sin problemas. ¿Qué ocurrió? ¿Dónde conseguiste el dinero para ir a París, comprar este Ferrari, y ese abrigo tan caro?.
Y la Cigarra respondió: -Imagínate que estaba cantando en un bar la semana pasada y a un productor le gustó mi voz. Firmé un contrato y mi gira comienza en París. A propósito, ¿necesitas algo de allí?.
“Sí”, dijo la Hormiguita: - Si te encuentras en París con La Fontaine (autor de la fábula original) le dices por dónde se puede meter su historia.
Moraleja: La fábula de la Cigarra y la Hormiga se remonta al clasicismo griego. Esopo ya trató este tema, que posteriormente sería retomado por La Fontaine (1621-1695) y Félix María de Samaniego (1745-1801).
Aproveche la vida, dosifique el trabajo y la diversión. En Latinoamérica todavía hay países que trabajan mas de ocho horas diarias y no se ve reflejada el desarrollo ni su crecimiento, un ejemplo claro es que hace 2 años en España trabajaban 11 horas más al mes que los europeos y disfrutábamos de 2 días menos de vacaciones; sin embargo, la productividad era menor.
Trabajar demasiado sólo trae beneficios en las fábulas de La Fontaine. De hecho su paisano, el profesor Pierre DeLabarre, del Cochin Park Royal Hospital de París, tras sus investigaciones ha llegado a la conclusión de que dos o tres períodos de vacaciones de entre ocho y diez días por año proporcionan una cura de convalecencia natural mucho más efectiva que los períodos vacacionales de larga duración.
Ojala y nuestros emprendedores empresarios tomen un poco en cuenta de esta historia, sino fuera de este modo, no quedaría mas que seguir las instrucciones del cartelito.
Por Paúl
February 6th, 2008 at 3:49 pm
Excelente artículo Paul, así no se puede trabajar. La mejor maneras es dosificar el trabajo porque nos permite estar mas ferscos, concentrados y con las energías necesarías y por si esto fuera poco uno hace las cosas con mejor ánimo y mayor disposición.
February 6th, 2008 at 4:06 pm
¡Vamos a Trabajar!…
recomendaciones para manejo del trabajo y del horario muy interesante, muestrale a tu jefe…
February 7th, 2008 at 10:34 am
concuerdo con lo dicho por javier